martes, 23 de abril de 2013

Violetas para los amigos


A LOS AMIGOS

No puedo darte soluciones
para todos los problemas
de la vida, ni tengo
respuesta para tus
dudas o temores,
pero puedo escucharte y
compartirlo contigo.
No puedo cambiar tu pasado ni tu futuro.
Pero cuando me necesites estaré junto a ti.
No puedo evitar que tropieces. Solamente puedo
ofrecerte mi mano para que te sujetes
y no caigas. Tus alegrías. tus triunfos
y tus éxitos no son míos.
pero disfruto sinceramente cuando te veo feliz.
No juzgo las decisiones que tomes en la vida.
me limito a apoyarte a estimularte y a ayudarte
si me lo pides. No puedo trazarte límites dentro
de los cuales debes actuar, Pero sí te ofrezco ese
espacio necesario para crecer.
No puedo evitar tu sufrimiento cuando alguna
pena te parta el corazón, Pero puedo
llorar contigo y recoger los pedazos para
armarlo de nuevo. No puedo decirte quien
eres ni quien deberías ser.
Solamente puedo amarte como eres y ser
tu amigo. En estos días pensé en mis
amigos y amigas. No estabas arriba,
ni abajo ni en medio.
No encabezabas ni concluías la lista.
No eras el número uno ni el número final.
Dormir feliz. Emanar vibraciones de amor.
Saber que estamos aquí de paso. Mejorar las
relaciones. Aprovechar las oportunidades.
Escuchar al corazón. Acreditar la vida.
Y tampoco tengo la pretensión de
ser el primero el segundo o el tercero de tu lista.
Basta que me quieras como amigo. Gracias por serlo.
(Jorge Luis Borges)










VIOLETAS PARA VIOLETA

La página de sucesos
del Mercurio y La Estafeta,
entre dietas para obesos,
presos y falsos profetas,
confirmaba que sin besos
se marchitan las violetas.
Sí.

Maldigo del alto cielo
que nos expropió su canto,
sus décimas, su pañuelo,
su quinchamalí, su llanto,
viola de chicha y pomelo,
cacerolas del espanto.
Sí.

Habráse visto insolencia,
cinismo y alevosía,
contaminan la decencia,
secuestran la fantasía,
cuando clama la inocencia
llaman a la policía.
Sí.

Lo dijo Violeta Parra,
hermana de Nicanor,
por suerte tengo guitarra
y sin presumir de voz,
si me invitan a una farra
cuenten con mi corazón.
Sí.

Volaron desde Chicago
unos gringos con corbata
y en una suite de Santiago,
sin pisar Chuquicamata,
defecaron en mi pago,
sobraban las serenatas.
Sí.

Más sola que una maleta
olvidada en la Gran Vía,
desde que se fue Violeta
enlutando la poesía,
se ensañan con los poetas
las faltas de ortografía.
Sí.

La cuequita de mi Chile,
los listos de Guasingtón,
la marchitan con fusiles
que acribillan la razón,
malaya sean los desfiles
y el cristo que los parió.
Sí.

Los pobres no somos ricos
ni el cobre es más que la greda,
la libertad cierra el pico
desde que hay toque de queda,
pregúntale a los milicos
qué hicieron en La Moneda.
Sí.









Joaquín Sabinas y la incomparable
Mercedes Sosa cantan:
"Violetas para Violeta" y para
nuestros amigos que frecuentan
el café, para ustedes
muchos saludos.
Para mis amigos anfitriones,
en especial para mi querido Kike,
que como todos sabemos es un
incondicional admirador de
las canciones de Sabina, así
como mis queridas amigas,
Isabelita y Maluna.
Para todos un cariñoso abrazo.

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